simple is beautiful
Fogonazos
2 ... 2 ...

Sunday, March 25, 2007

Surfing urbano

Una mañana cualquiera, el paseante de Munich puede encontrarse con la siguiente escena en pleno centro de la ciudad:

No se trata de una alucinación, ni de un montaje publicitario. El vídeo está grabado en el centro de Munich, sobre uno de los puentes que cruza el río Eisbach a su paso por el 'Jardín Inglés'. (Seguir leyendo) (English)

La tradición de surfear en este lugar se remonta al año 1972, año en que algunos surferos locales decidieron que la playa quedaba demasiado lejos.

La ola se forma de manera natural al chocar el agua contra las rocas del río. Los surferos acuden aquí durante todo el año, aunque como bien indica el nombre del río (Eisbach, río de hielo) es conveniente hacerlo con un traje de neopreno. Como veréis en las imágenes, los aficionados se turnan para ir subiendo de uno en uno a la ola hasta que caen al agua y se sube el siguiente.

Hoy día, surfear sobre el río Eisbach se ha convertido en una auténtica tradición. Cada año se celebra una gran competición en otro lugar de la ciudad, en el Floßlände, a la que acuden surfistas de todo el mundo a realizar sus acrobacias.

Aunque es raro que sucedan accidentes, esta práctica no deja de entrañar cierto peligro. El agua adquiere bastante velocidad al salir del puente y la roca se encuentra a solo 40 centímetros bajo la superficie, con lo que un mal cálculo puede resultar fatal.

Y por supuesto, los carteles de advertencia dispuestos en la zona (Prohibido surfear y bañarse) surten bastante poco efecto a la hora de parar a los surfistas.


Más: 1, 2, 3, 4 / In English: Urban surfing

Ver también: Pororoca la gran ola del amazonas

Urban surfing

Any day of the week, a person who walked by the city of Munich, could easily find this scene:

It is not a fake or a joke. The video is recorded in the heart of the city, at the River Eisbach, hundreds of kilometers away from the next coast line. The history of surfing in Munich goes back into the year 1972, when a small group of surfers found this natural and standing riverwave.

The location is at the Eisbach, which translates to 'ice river', just inside the Englischer Garten in Munich. The standing wave can be surfed the whole year, but the water is always very cold.

Well known and internationally recognized surfers started their careers in Munich. Techniques and manovers were adapted from surfing in the sea and tricks like aerials, 360s and floaters are common on the riverwave.

Nowadays, surfing is a very popular sport in Munich and they celebrate an international festival, the Munich Surf Open, which takes place in the natural wave of the river "Floßlände". Famous names in riversurfing come for the festival every year.

Talking again about the Eisbach spot, the river flows out of a tunnel under the city. And surfers must be careful, as the rock is only about 40cm below the surface.

Curiously, the surfing is not allowed at the Eisbach and the sign you can see in the picture reads: surfing and bathing is forbidden. But it seems quite difficult to forbid anything when people is having such a great time.


More info and sources: 1, 2, 3, 4 / See also: Pororoca: surfing the Amazon

Friday, March 23, 2007

Puertas de entrada a la ficción

La ficción es un lugar con puertas y ventanas, un inmenso tragadero por el que se van filtrando nuestras vidas. A nuestro alrededor, sin que nosotros lo advirtamos, existe una red de resquicios por los que lo ficticio se va a adueñando de lo vivo, pequeños agujeros por los que se cuela la realidad como en la madriguera de un conejo que llega tarde a su cita. Este tipo de conexiones tienden a multiplicarse ante la cercanía del novelista. Los que lo han vivido sienten la presencia del escritor como la de un agujero negro, una fuerza que nos va desposeyendo de gestos, vivencias y expresiones...

Seguir leyendo en la Guía para Perplejos

La verdad sobre los monos astronautas

Entre 1948 y 1970 un total de 32 monos fueron entrenados y lanzados al espacio exterior para asegurar el camino del hombre a las estrellas. La mayoría de ellos, pequeños macacos a los que nadie recuerda, murieron por asfixia, por colisión de la nave o por un fallo del paracaídas. Otros, los que no tuvieron la oportunidad de salir al espacio, fueron sometidos a terribles pruebas físicas durante años y olvidados posteriormente por las autoridades. Hoy día, algunos de aquellos veteranos sobreviven milagrosamente en un centro de recuperación de Florida. Ésta es su historia: (Seguir leyendo) (English)

A finales de los años 50, la fuerza aérea de Estados Unidos ordenó capturar más de un centenar de chimpancés en África para su programa espacial. Alrededor de 65 de ellos fueron enviados a la base aérea de Holloman, en Nuevo México, donde fueron sometidos a todo tipo de pruebas.


Los tests incluían la introducción de los chimpancés en una centrifugadora gigante, donde se les sometía a varios G de fuerza, o en cámaras de descompresión donde se medía el tiempo que aguantaban sin perder el conocimiento. Pero lo más terrible eran las cápsulas de eyección en las que se introducía a los chimpancés a manera de crash test dummies. La cápsula era lanzada a unos 500 kilómetros por hora y se frenaba en seco, de manera que el cerebro del chimpancé chocaba contra el cráneo y moría en el acto. Ninguno de aquellos chimpancés sobrevivió a las pruebas.

A lo largo de 1961, los chimpancés Ham y Enos fueron enviados al espacio y se convirtieron en auténticos héroes nacionales. Hasta alcanzar aquel momento de gloria, decenas de monos habían sido lanzados, catapultados y torturados en el desierto de Nuevo México. Meses después, una vez consolidada la carrera espacial, la USAF llegó a la conclusión de que aquellos monos ya no eran útiles y debían deshacerse de ellos.

A partir de 1970 algunos ejemplares siguieron utilizándose en pruebas para la investigación aeroespacial, pero la mayoría fueron vendidos a laboratorios para la investigación biomédica, donde fueron utilizados para experimentar con enfermedades como el Sida o la hepatitis.

La mayoría de los monos fueron sometidos a todo tipo de experimentos, incluyendo contagios biológicos y operaciones. Muchos vivieron durante décadas en pequeñas cajas y, los que no murieron, terminaron deprimidos o seriamente enfermos.

En los años 90, la doctora Carole Noon se interesó por el estado de los simios y emprendió una batalla legal para conseguir su custodia. Así, terminó por crear la fundación “Save the Chimps”, donde en principio consiguió recoger hasta 21 de aquellos chimpancés entrenados por las Fuerzas Aéreas. Más adelante, en 2002, se hizo cargo de otros 266 chimpancés de la Fundación Coulston de investigación biomédica.

Actualmente, muchos de aquellos chimpancés veteranos han encontrado refugio en este centro de Florida. La mayoría supera los 50 años de edad. Disponen de un gimnasio y de todas las facilidades para olvidar su vida anterior. Según la doctora Noon, después de décadas de emular a los humanos, “están aprendiendo de nuevo a comportarse como chimpancés”. Pero, pese a su retiro de última hora, lo más probable es que jamás sean capaces de olvidar aquella pesadilla de la era espacial.

Más: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 / In English: The true story about space monkeys

The true story about space monkeys

Between 1948 and 1970, upto 32 monkeys were trained and sent to space in order to investigate the biological effects of space travel. Most of them, litlle rhesus and squirrel monkeys, died of suffocation, collision or a failure of the parachute. Another group, the monkeys wich never travelled to space, were injured or killed in tests conducted by the U.S. Air Force (USAF) as part of the Air & Space Research program. Some of those veterans survived and live today in a Florida Refuge. This is the story:

The military’s relationship with the chimps began in the 1950s, when the U.S. Air Force collected more than 100 chimpanzees from Africa. More than 65 of them were shipped to Holloman Air Force Base in New Mexico to undergo tests on the effects of space flight.


The chimps were exposed to adverse conditions in order to make space travel possible. The tests included spinning the chimps in a giant centrifuge, exposing them to powerful G-Forces, and measuring how long it took one of the animals to lose consciousness in a decompression chamber. Strapped into small capsules, they were spun, jettisoned, and catapulted on track courses. During those years some of the monkeys were literally used as crash test dummies. According to some sources, some of the capsules were designed to accelerate to speeds of 400 miles per hour before coming to an abrupt halt. A sudden stop at such high speeds caused the chimpanzee’s brain to literally smash against the skull, resulting in massive trauma and death.

In 1961, three months before Alan B. Shepard became the first U.S. astronaut to travel in space, an American chimpanzee named Ham rocketed beyond the earth’s atmosphere in a Mercury capsule. Ten months later, another chimp, named Enos, successfully orbited the earth. But once America made it to space, the chimps were no longer of any use, so the Air Force began leasing its chimp colony to medical laboratories.

Since 1970, more than a hundred of the chimps were awarded to the Couston Foundation, a toxicology lab in New Mexico that used chimps in AIDS and hepatitis experiments. The chimps were poked, injected with diseases and operated. Many lived for several decades in small cages, and most of them became sick and depressed.

Fortunately, Dr. Carole Noon thought that the captive chimps deserve better and sued the Air Force for custody, with the help of some important primatologists. After a year-long court battle, Noon gained permanent custody of 21 chimps, survivors of the "chimpanaut" program, and founded “Save the Chimps”.

Since 1997, the vision of Save the Chimps was - and remains - to create a Sanctuary where rescued chimpanzees can live out their lives without the threat of ever returning to a laboratory. These chimpanzees, who once had the "right stuff" for the space program, are now free to live out their lives in a more natural, peaceful environment. However- and that's for sure - they will never be able to forget the nightmare of those Space years.

More info and sources: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8

Wednesday, March 21, 2007

Zelig vive!

La inolvidable película “Zelig”, rodada en 1983 por Woody Allen a la manera de desternillante y falso documental, relataba la vida de un personaje que veía transformada su personalidad y rasgos físicos hasta convertirse en un clon de quienes pasaban junto a él. Un equipo de psicólogos italianos acaba de descubrir el caso de un paciente de 65 años cuyas características recuerdan asombrosamente al camaleón humano descrito en la ficción.

El paciente, que responde a las iniciales A.D., sufrió algunos daños en el lóbulo fronto-temporal a raíz de un ataque cardíaco y desde entonces experimenta acusadas variaciones de identidad en función del ambiente en que se mueve. Como el personaje de Zelig, si está entre médicos, el paciente asume el rol de médico; si se encuentra entre psicólogos, al cabo de unos minutos se muestra convencido de ser un psicólogo, y, si se halla entre abogados, habla como un miembro más de la profesión. Y lo más sorprendente es que actúa con absoluta naturalidad y cuenta historias creíbles sobre cómo llegó a ser médico, psicólogo o abogado. (Seguir leyendo)

Para llegar más lejos en su investigación, la doctora Giovannina Conchiglia y sus colegas contrataron actores para plantear situaciones en diferentes escenarios. En un bar, uno de los actores pidió a A.D. que le sirviera un cóctel y el paciente se vio empujado inconscientemente a ejercer el rol de camarero, asegurando que estaba contratado por dos semanas de prueba. Trasladado a la cocina del hospital, el paciente asumió, al cabo de 40 minutos, que era el jefe de cocina y que debía preparar menús especiales para pacientes diabéticos.

Generalmente, el paciente mantiene los roles hasta que le asalta una nueva situación. Sin embargo, no adoptó el papel de trabajador de lavandería cuando le trasladaron hasta uno de estos lugares; los expertos suponen que tal vez se deba a que su antigua profesión tenía muy poco que ver con este rol: era político (¡!).

El problema de A.D., según los expertos, es una forma de desinhibición, pero se distingue de otros conocidos síndromes como el de “comportamiento de utilización” en el que los pacientes no pueden evitar coger y utilizar todos los objetos que encuentran a su alrededor. Además, su tendencia al cambio de roles se ve incrementada por los cuadros de amnesia y anosognosia que presenta.

“A.D. – concluyen los investigadores – parece haber perdido la capacidad de mantener su propia identidad de manera constante y se adapta excesivamente a las variaciones del contexto social. De esta forma altera su propia personalidad y trata de adoptar el rol que el entorno propone”.

Este post es una traducción con algunas adaptaciones de esta entrada del blog de la British Psycological Society (via reddit)


Tuesday, March 20, 2007

Carreras de caballos en la playa

Desde hace 162 años se viene celebrando en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) una de las carreras de caballos más espectaculares del mundo. La particularidad de esta carrera es que se celebra en plena playa y que los caballos corren al ras del agua. Fotógrafos de todas partes del planeta acuden cada mes de agosto hasta este rincón de Cádiz para inmortalizar la carrera, con resultados verdaderamente apabullantes.

El origen de la carrera se remonta a 1845, cuando se realizó la primera competición reglamentada, con normas de aptitud, peso y velocidad. Sin embargo, el auténtico origen parece estar en las competiciones espontáneas que organizaban los jinetes encargados del transporte de pescado a los mercados de la zona. (Seguir leyendo) (English)


Desde entonces, cada mes de agosto los organizadores consultan el cuadro de mareas y organizan dos ciclos de carreras en los períodos de bajamar. La playa tiene más de dos kilómetros de arena fina, lo que la convierte en una excelente pista para los caballos.

En el año 1981 se le dio un nuevo impulso a la competición y la carrera fue declarada acontecimiento “de interés turístico internacional”. Los caballos son montados por jinetes no profesionales, aunque tienen un gran prestigio internacional. Los grandes premios son donados por empresas patrocinadoras e instituciones locales.


Otras carreras en la playa

La tradición de las carreras en la playa está extendida por otros lugares del mundo. En Irlanda se celebra desde hace años la carrera de Galway, aunque la más conocida es la de Laytown, una espectacular competición de la que aquí podéis ver algunas fotos. Se dice que éstas carreras fueron organizadas por primera vez por un párroco en 1876.

Curiosamente, los irlandeses reclaman para sí el honor de ser la única carrera de este tipo en Europa, olvidándose de Sanlúcar. Os dejo un vídeo de Laytown, y el último, que es de una carrera en una playa de Nueva Zelanda.


Más: 1, 2, 3, 4 y 5 / In English: Horse racing on the beach